Así lo revela un estudio de la Universidad Rovira i Virgili que ha incluido datos genéticos de miles de individuos, y que ha hallado 12 variantes que en conjunto incrementaron en un 33% el riesgo de enfermedad coronaria.

Jordi Merino, el primer autor del artículo, junto con otro de los autores, Jose Carlos FlÓrez en el Centro de Medicina Genómica, en el Massachusetts General Hospital. / URV
Durante los últimos años ha habido una gran controversia sobre el papel de la hiperglucemia como un factor de riesgo independiente para la enfermedad coronaria, donde diferentes ensayos clínicos a escala mundial han reportado resultados no concluyentes.

Para responder a esta cuestión, Jordi Merino, investigador de la Unidad de Investigación en Lípidos y Arteriosclerosis de la Universidad Rovira i Virgili, junto con un equipo de investigadores de Boston utilizó un nuevo método estadístico basado en datos genéticos para conferir evidencia causal de la relación entre las variantes genéticas que aumentan la glucosa y el riesgo de padecer enfermedad coronaria de forma independiente a posibles factores de confusión o de la duración de los estudios.

El trabajo, que se ha publicado en Diabetes Care, incluyó datos genéticos de participantes de descendencia europea de dos consorcios: uno para estudiar la genética de la glucosa (133.000 individuos sin diabetes) y otro para estudiar la genética de la enfermedad coronaria (63.000 pacientes con enfermedad coronaria y 115.000 controles).

Después de excluir todos los genes conocidos relacionados con la diabetes y ajustes múltiples, encontraron 12 variantes genéticas que, en conjunto, aumentaron un 33% el riesgo de padecer enfermedad coronaria. Los investigadores validaron los hallazgos del estudio con datos de 5.000 participantes sin diabetes pertenecientes al estudio de Framingham. La validación corroboró que no hubo aumento en el riesgo de diabetes con el trasfondo de estas 12 variantes genéticas que surgen después de excluir todos los genes conocidos relacionados con esta enfermedad.

Los nuevos datos de este estudio proporcionan una fuerte evidencia sobre el papel de la glucosa alta en sangre como un factor de riesgo de la enfermedad coronaria, incluso en ausencia de diabetes y destacan la complejidad genética y metabólica de las alteraciones de la glucosa en sangre.

Posiblemente, a lo largo de los años, esta hiperglucemia “leve” podría tener efectos vasculares directos e indirectos significativos e interacciones con otros determinantes de la patología de la enfermedad coronaria sobre el papel de la glucosa alta en sangre como un factor de riesgo de la enfermedad coronaria, incluso en ausencia de diabetes y destacan la complejidad genética y metabólica de las alteraciones de la glucosa en sangre.

 

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