El proceso de envejecimiento que se está produciendo en la sociedad europea supone un reto para toda la población, instituciones, autoridades sanitarias, investigadores y empresas del sector geriátrico. Precisamente las empresas encargadas de ofrecer un servicio asistencial a los mayores tenemos un papel relevante a la hora de proporcionar y difundir la importancia del envejecimiento de calidad.

Se trata de proporcionar a los mayores un envejecimiento activo, que mejore la calidad de vida de las personas a medida que envejecen, favoreciendo sus oportunidades de desarrollo para una vida saludable, participativa y segura. Es papel de todos hacer saber a nuestros mayores que son útiles durante toda su vida, y debemos hacerlos participes de la sociedad y darles ganas de vivir, de ser activos.

El objetivo del envejecimiento activo es añadir vida y calidad a los años, no añadir años a la vida. Precisamente el lema del 25 aniversario de la Fundación San Rosendo que celebramos este año nos lo recuerda: “Veinticinco años dando vida a los años”.

El reto de todos es añadir calidad de vida a los años a través del fomento de hábitos saludables, promoción de ejercicio físico, actividades de estimulación cognitiva y emocional, incorporación de las familias en el desarrollo y vida diaria de los mayores, potenciación de la autoestima, etc.

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El Banco de Lembranzas es el primer banco de recuerdos de los mayores gallegos
En la Fundación San Rosendo hemos puesto en marcha hace tres años el Proyecto Experiencia Activa. Se trata de un programa cuyo objetivo es mejorar el bienestar de las personas mayores y promover el envejecimiento activo, compartiendo las buenas prácticas que los profesionales de la Fundación aplican desde hace 25 años en el cuidado de las personas de edad.

Desde su inicio, el Proyecto Experiencia Activa ha contado con la participación de más de 1.300 personas mayores. Esta iniciativa, impulsada por la Fundación San Rosendo y La Región, pretende mejorar el bienestar físico y emocional de los mayores y promover el envejecimiento activo en la sociedad gallega, una de las más envejecidas de Europa.

Hasta el momento, la iniciativa aglutina estudios y actividades de 21 centros de la Fundación en los que han participado 37 profesionales, entre médicos, enfermeras, educadores, fisioterapeutas y directores de centros.

Los mayores participantes en el Proyecto Experiencia Activa han experimentado beneficios a nivel físico y también en ámbito psicológico y emocional, muchas veces olvidado, pero igual de importante para un envejecimiento activo.

Algunos ejemplos de beneficios físicos que se han constatado muestran que un 93,8% de los mayores que participaron en los programas termales y que fueron objeto de un estudio sobre su efecto en la salud de las personas de edad, experimentaron un alivio en sus síntomas y una mejora de la salud percibida.

Otras iniciativas del Proyecto Experiencia Activa también han hecho posible la reducción de la polimedicación de los usuarios gracias a un estudio de reducción de fármacos y la reducción de caídas en mayores institucionalizados gracias al estudio de factores asociados a las caídas en las personas mayores.

Los usuarios también han disminuido riesgos cardiovasculares, a través de los programas de actividad física dirigida por fisioterapeutas y han mejorado en términos de psicomotricidad y destreza en las terapias asistidas con animales.

Una de las iniciativas con mayor peso dentro del proyecto es el Banco de Lembranzas, el primer banco de recuerdos de los mayores gallegos. En la actualidad tenemos documentadas 111 historias de vida de personas mayores contadas por ellos mismos y grabadas en vídeo.

Los usuarios entrevistados para el Banco de Lembranzas han enriquecido a través de sus historias el conocimiento de los trabajadores sobre ellos, poniendo a su disposición una herramienta de personalización y mejora del cuidado no sólo físico sino emocional del usuario. Gracias a esta herramienta, se implementaron mejoras en la atención de personas que, por ejemplo, demandaban más contacto con familiares que viven lejos a través de videoconferencias mensuales con sus familias.

En definitiva, se trata de que, a través de la publicación y puesta en común de estas iniciativas, la sociedad tome conciencia de que las personas mayores tienen derecho a disfrutar de un envejecimiento activo, saludable y participativo. Proporcionar un envejecimiento de calidad es responsabilidad de todos y por ello es esencial dar a conocer las herramientas necesarias para poder llevarlo a cabo.

 

Un artículo de Jose Luis Gavela Varela, presidente de la Fundación San Rosendo.