Uno de los objetivos de esta investigación es analizar los factores que influyen en el hecho de que la población española por encima de los 65 años registre unos niveles tan elevados de aterosclerosis.

El Laboratorio de Investigación Cardiovascular del CNIC (Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III) acaba de presentar los proyectos de investigación en imagen aplicada a enfermedad cardiovascular que tiene en marcha y para los que cuenta con la última tecnología de equipos de diagnóstico e imagen de Philips.

Uno de los primeros proyectos que se está llevando a cabo es el PESA (Progression of Early Subclinical Atherosclerosis), un estudio longitudinal epidemiológico para la investigación de la aterosclerosis subclínica. Se trata de un proyecto pionero que se está realizando sobre un total de 4.500 voluntarios asintomáticos del Grupo Santander, con edades comprendidas entre los 40 y los 55 años, a los que se somete a un screening cardiovascular clásico junto a un estudio exhaustivo de ultrasonido tridimensional de diferentes territorios vasculares. También se determina el grado de calcificación coronaria. Aquellos participantes en los que haya evidencia de enfermedad subclínica serán estudiados adicionalmente mediante imagen avanzada con multitecnología (resonancia magnética/PET).

 

Según explicó el doctor Jesús Jiménez Borreguero, cardiólogo del Hospital Universitario de La Princesa, de Madrid, "el objetivo de esta investigación es, por un lado, obtener una mayor precisión en la evaluación del riesgo cardiovascular y, por otro, analizar los factores que influyen en el hecho de que la población española por encima de los 65 años registre unos niveles tan elevados de aterosclerosis”.

El otro proyecto en marcha es el METOCARD-CNIC, un ensayo clínico multicéntrico realizado en pacientes que están sufriendo un infarto agudo de miocardio. “El objetivo es evaluar el efecto de la intervención farmacológica temprana en el tamaño del infarto y determinar la extensión exacta del mismo, recurriendo para ello a la tecnología más novedosa de forma no invasiva”, señaló el doctor Borja Ibáñez, del CNIC/Hospital Clínico San Carlos, de Madrid. Este estudio, liderado por el CNIC, cuenta con la colaboración de varios hospitales españoles.

"Tanto en estos proyectos como en el resto de las actividades que se llevan a cabo en el CNIC se utilizan tecnología e infraestructuras que están una generación por delante de lo que se puede encontrar en el resto de los centros hospitalarios”, señaló Jesús Santín, director de Sistemas de Imagen en Philips Cuidado de la Salud, quien hizo un repaso de la última tecnología en equipos de diagnóstico e imagen aplicada a enfermedad cardiovascular con los que está dotado el nuevo centro.

Entre ellos destaca el TAC torácico multidetector, el escáner más potente que existe a nivel mundial, según sus artífices, y que combina protocolos de adquisición específicos en función del paciente, una gran calidad de imagen y una baja utilización de dosis.

Otro de los equipos de diagnóstico es el PET/RM. “Se trata de un sistema híbrido de integración de ambos sistemas diagnósticos: el REM ofrece el contraste de partes blandas (lo que permite determinar, por ejemplo, la presencia de calcio o la composición grasa) mientras que el PET proporciona información metabólica. Se trata del primero de estos equipos que se instala en España y el quinto de estas características a nivel mundial. Con él se espera superar las deficiencias inherentes a otras modalidades de imagen actualmente existentes en el estudio de las placas de ateroma”, comentó Jesús Santín.

“Uno de los equipos más ventajosos desde el punto de vista del diagnóstico es el sistema de ecografía que permite capturar imágenes volumétricas en 3D y 4D de alta resolución y en tiempo real. Ello hace posible determinar con total precisión el engrosamiento de la placa de ateroma y ver la respuesta del paciente al tratamiento al año o a los dos años”, explicó el doctor Jiménez Borreguero.

Junto a estos tres nuevos equipos, está previsto que en el primer trimestre de 2012 se comience a aplicar en este centro por primera vez en España el proyecto MPI (Imagen de Partículas Magnéticas), un prototipo de imagen capaz de ofrecer una resolución microscópica de manera no invasiva. El objetivo es, una vez superada la validación preclínica, trasladar ese conocimiento a la imagen no invasiva humana.