Según el embajador de Japón en España, Masahi Mizukami, algunos de los retos principales del siglo, como el envejecimiento de la población y la atención de personas dependientes con problemas de movilidad o comunicativos, encontrarán soluciones en la robótica.

Apagar incendios por la noche, detectar minas antipersona o servir de extremidades para niños con problemas de movilidad: la robótica se presenta este jueves como aliada del ser humano en la II feria Global Robot Expo, que se celebra del 2 al 4 de febrero en la Casa de Campo de Madrid.

El espíritu del evento se resume en que allá donde el hombre no puede llegar, alcanza el robot, una máquina cada vez más sofisticada gracias a su combinación con sensores e inteligencia artificial.

«Los miedos ante el cambio son infundados. Nosotros queremos globalizar esta tecnología, que todo el mundo vea que no está aquí para quitarnos el trabajo ni para perjudicarnos, sino para ayudarnos», indica a Efe el responsable de la feria, Enric Forner.

Algunos de los retos principales del siglo, como el envejecimiento de la población y la atención de personas dependientes con problemas de movilidad o comunicativos, encontrarán soluciones en la robótica, según el embajador de Japón en España, Masahi Mizukami.

Los exoesqueletos son, de hecho, uno de los protagonistas de la feria. Entre ellos destaca el CP Walker, una combinación de estructura articulada y andador que está orientada a la rehabilitación de niños con parálisis cerebral y que ya se prueba en el Hospital Niño Jesús de Madrid.

«El límite es el comienzo» es el lema de esta edición del evento y una suerte de mantra para un equipo de estudiantes de la Universidad Politécnica de Valencia que trabaja para darle forma a Hyperloop, el medio de transporte que consiste en una cápsula que se desplazará a 1.200 km/h.

El grupo ha ganado ya dos competiciones sobre el diseño y el sistema de propulsión, y en junio concurre a un tercer concurso con un prototipo de cápsula para un único viajero que, en lugar de basarse en la repulsión al suelo, funciona con un sistema de atracción al techo.

Robótica asistencial
Y del transporte del futuro a la gestión mental distópica: Altran ya cuenta con un sistema que permite manejar máquinas con el pensamiento gracias a la detección de las ondas cerebrales. En esta feria internacional, la compañía ha presentado un casco de control mental que «analiza las ondas cerebrales cuando se piensa en algo y hace que el sistema sea capaz de entender un movimiento, discriminando otro tipo de pensamientos», según ha explicado a Europa Press el responsable de Nuevas Tecnologías de Innsite, Carlos Méndez.

Asimismo, Méndez ha añadido que se trata de un proyecto desarrollado para que sea utilizado por gente con problemas de movilidad; para curar fobias o reducir niveles de estrés; para la seguridad en la conducción; o para el neuromárketing, analizando si un producto gusta más que otro.

En esta feria también se encuentra RoSA, un robot enfermero que sirve como asistente para pacientes en hospitales, aunque también puede tener utilidad en aeropuertos u hoteles, y al que se le puede hablar y preguntar distintas cuestiones. El proyecto ha sido desarrollado por estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), junto con Aura Innovative Robotics.

Esta misma compañía ha desarrollado Orte, una órtesis que puede ayudar a acortar los tiempos de rehabilitación y a realizar los movimientos más tediosos. Así, sus responsables han explicado a esta agencia que tiene dos funciones: supervisar que los movimientos se realizan de forma correcta y ayudar a finalizar los ejercicios.

Aura también presenta un aparato para detectar enfermedades neurológicas a partir del movimiento del ojo, analizando el movimiento de la pupila y el tiempos de respuesta.

Robots en la empresa
Puede que menos espectaculares a ojos del visitante, pero de relevancia capital en la industria son los robots que se emplean en las fábricas y que dejan de ser máquinas peligrosas y aisladas para pasar a trabajar codo con codo con la plantilla humana.

«Los robots colaborativos hacen las operaciones peligrosas y más tediosas. Por ejemplo, en el sector de la automatización, el atornillado, el lijado o el engrase. Mientras, el humano se encarga de los trabajos de destreza y control de calidad, de aquellos que requieren de inteligencia», asevera el consejero delegado de la compañía Collaborative System Group, Víctor Pavón.

El binomio hombre-máquina es también esencial en la filosofía de la compañía Urbanclouds: además de haber diseñado un carrito de limpieza inteligente para reducir el esfuerzo de los barrenderos, sus sensores de calidad del aire viajarán en primavera en los carritos de los carteros de Correos de Málaga para detectar los problemas de polución y las rutas más limpias de la ciudad andaluza.

Global Robot Expo también pretende poner de manifiesto que la robótica es especialmente útil en aquellos entornos en que la integridad humana corre peligro.

El robot Mine Explorer, de la compañía Etbolution System, es un sistema de detección de explosivos teleoperado que se emplea para limpiar «con mucha precisión» zonas en las que el conflicto bélico ha dejado un terreno minado. En un día puede peinar 5.000 metros cuadrados.

Otra propuesta, la de NF Advanced Engineering, es una flota de drones para apagar los incendios forestales por la noche, que es cuando «más daño se le puede hacer al fuego». Cada aeronave no tripulada podría cargar 3.000 litros de agua y alcanzar en dos horas cualquier punto de la cuenca mediterránea.

El Centro de Automática y Robótica del CSIC aborda también el peligro en un proyecto de simulación de situaciones límite con el que pretende ayudar a las fuerzas y cuerpos de seguridad en sus entrenamientos: combinando realidad virtual y un chaleco reproducen las condiciones físicas a las que han de enfrentarse cuando hay un fuego o se produce un ataque terrorista.

Más prosaicos, pero seguro que objetos de deseo para más de uno, son los robots limpiadores presentes en Global Robot Expo, que van un paso más allá de los clásicos aspiradores y adecentan los cristales de las ventanas, dejan la parrilla de la barbacoa como una patena o cortan el césped.

La Comunidad de Madrid tiene un puesto propio, escaparate de seis start-up de la región (Innoinfluence, Robdosteam, Sendekia, Nitrofirex, Microlay y Madridspace) que durante la feria mostrarán sus proyectos y se posicionarán en el sector.

La segunda edición de la feria estará abierta en sus dos primeras jornadas para asistentes profesionales y para todo tipo de públicos el sábado, cuando acogerá un festival de cine de drones.

Japón, ante la revolución robótica
Durante la inauguración, el embajador del Japón, Masahi Mizukami, ha destacado «la importancia del Gobierno de Japón por impulsar una 'revolución Robótica' a través de la utilización de los robots en la mayoría de los escenarios de la vida cotidiana». Mizukami ha hecho especial hincapié en la robótica asistencial y ha resaltado que «contribuirá a facilitar la vida a las personas con discapacidad y permitirá que las personas mayores sean más independientes y disfruten de una mayor calidad de vida».

En este mismo sentido, la secretaria general de la Fundación ONCE, Teresa Palahí, ha valorado la apuesta de su organización por la robótica, «esencial para lograr que, por un lado, sea un tipo de tecnología accesible para todos, y por otro, pueda convertirse en una herramienta fundamental para la eliminación de barreras tanto físicas como de la comunicación, aún frecuentes en la sociedad».

Mientras, el viceconsejero de Economía e Innovación de la Comunidad de Madrid, Javier Ruiz, ha señalado el «compromiso» de la Administración autonómica con este tipo de eventos internacionales que «sitúan a la región a la cabeza en I+D+i» y ha recordado la puesta en marcha de dos líneas de ayudas, a través del Fondo Europeo de Desarrollo, para fomentar la innovación tecnológica del tejido empresarial madrileño, así como a impulsar el desarrollo de empresas jóvenes e innovadoras.

Finalmente, el CEO de Global Robot Expo, Enric Forner, ha hecho hincapié en que una feria de estas características no sólo consolida a Madrid como «referente unívoco» en el sector de la robótica y entre sus profesionales sino que, además, la pone como escaparate ante el mundo. «Es una grandísima oportunidad para crear sinergias, compartir aprendizajes e inspirar nuevos modelos de negocios», ha recalcado.