La atención que se le da a la alimentación en la tercera edad suele ser escasa pese a que las personas mayores, junto con los niños, mujeres embarazadas y lactantes son un grupo muy importante al que debemos ayudar a llevar una alimentación saludable y adecuada para su actividad y edad, ya que ellos por sí solos, en ocasiones y por diversos motivos, no lo consiguen.

Estos posibles déficits en la alimentación en la tercera edad, si se continúan en el tiempo, pueden llegar a favorecer que padezcan con más facilidad una enfermedad o tener una recuperación más lenta o de peor pronóstico que una con una alimentación buena, saludable y completa.

Por ello facilitamos una serie de sencillas pautas de alimentación en la tercera edad y explicaros cómo con el paso del tiempo nuestro cuerpo sufre cambios que también afectan a la alimentación.

Efectos del envejecimiento que afectan a la alimentación en la tercera edad

· Peso: el peso medio de la población, aumenta hasta la 5ª década de edad y después se estabiliza o decrece poco a poco.
· Talla: la talla media disminuye de 1 a 3 cm a partir de los 65 años más o menos. Existe variación en función de la raza y el sexo.
· Grasa: aumenta la grasa interna, que rodea a las vísceras, pero disminuye la grasa subcutánea. Esto hace que aumente el porcentaje de grasa corporal total.
· Pliegues: se pierde la elasticidad de la piel.
· Masa libre de grasa: disminuye como porcentaje del peso corporal por la pérdida de masa ósea y muscular.
Estas características hay que tenerlas en cuenta a la hora de dar recomendaciones sobre la alimentación en la tercera edad.

Necesidades nutricionales de la alimentación en la tercera edad

· Menor requerimiento energético: Debido a la pérdida de masa muscular, ocasionado también por el cese de actividad física.

· Mayor requerimiento proteico: Disminuye su síntesis de proteínas.

· Mayor necesidad de fibra: Debido a la pérdida de movilidad del tubo digestivo.

· Mayor necesidad de micronutrientes: Tienen mayor dificultad para la absorción de vitaminas y minerales. La pérdida de estrógenos a raíz de la menopausia provoca una mayor necesidad de calcio y vitamina D. Además, puede ser habitual entre las personas mayores salir poco de casa, por lo que laformación de vitamina D por acción de la radiación solar disminuye considerablemente.

· Mayor necesidad de agua: Pierden progresivamente la sensación de sed, por lo que hay que estar pendientes de que se hidraten correctamente.

· Menor ingesta de alimentos: Esto es provocado porque sus sentidos van disminuyendo la sensibilidad, por lo que no captan los olores y sabores correctamente. Esto causa la inapetencia por la comida. Otra causa importante son los problemas de dentición (dentadura), la disminución de la secreción de saliva o la dificultad para tragar determinadas texturas (disfagia) que pueden alterar la alimentación en la tercera edad.

A continuación, facilitamos una serie de recomendaciones con los que poder controlar de manera fácil la alimentación en la tercera edad:

geriatricarea alimentación en la tercera edad

Con estas recomendaciones conseguiremos que la alimentación en la tercera edad sea completa y cubra todos los requerimientos nutricionales específicos en esta etapa de la vida.