La Sociedad Española de Cardiología y la Sociedad Española de Epidemiologia y Salud Pública Oral constituyen un grupo de trabajo para desarrollar protocolos que mejoren el manejo de estos pacientes. 

Los presidentes de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el Dr. Andrés Íñiguez, y de la Sociedad Española de Epidemiología y Salud Pública Oral (SESPO), el Dr. Jesús Rueda, han firmado convenio marco de colaboración con el fin de mejorar la calidad asistencial en el paciente con patología cardiovascular en la consulta dental.

Tanto la SEC como la SESPO, con el asesoramiento científico y participación del grupo de profesores de Odontología Preventiva y Comunitaria de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, desarrollarán protocolos adaptados a pacientes con patología cardiovascular en la consulta dental, que abarca desde las manifestaciones orales de cada patología al manejo clínico odontológico de los mismas, sin olvidar la importancia creciente de la instauración de medidas preventivas en pacientes que van a ser sometidos a trasplante cardíaco, con el objetivo de mantener saludable la cavidad bucal. Para ello, ambas sociedades científicas han constituido un grupo de trabajo formado por los Dres. Mª Victoria Mateos Moreno, Eduardo Bratos Calvo y Mª Rosario Garcillán Izquierdo.

Manifestaciones orales de la enfermedad cardiovascular

Las enfermedades de la cavidad oral y la enfermedad cardiovascular comparten factores de riesgo tan potentes como la diabetes o el tabaco. “El riesgo de enfermedad periodontal se multiplica por tres en los pacientes diabéticos y la pérdida de inserción periodontal parece estar estrechamente vinculada al control metabólico de la diabetes”, señala el Dr. Juan José Gómez Doblas, miembro de la SEC y jefe de sección cardiología del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga. Un mal control glucémico se asocia con mayor prevalencia, severidad y extensión de la enfermedad periodontal.

Asimismo, la mucosa de la cavidad oral también sufre los efectos del tabaco ya que retrasa la reparación de heridas, aumenta la queratinización, puede incrementar la pigmentación, promueve la inflamación crónica sistémica y, lo más negativo, eleva el riesgo de cáncer de mucosa oral. “Para un fumador el riesgo de padecer periodontitis es tres veces mayor en comparación con la población no fumadora”, apunta el Dr. Gómez.

Otro aspecto de gran importancia es la salud dental en el paciente trasplantado debido a que ciertos medicamentos después de una intervención pueden causar infecciones. Tal y como explica este experto, “estas personas incluso son más propensas a desarrollar determinadas patologías bucales como la enfermedad periodontal, caries dental, úlceras en la boca, síndrome de boca seca e infecciones dentales varias. Además tienden a desarrollar infecciones porque su sistema inmunológico está suprimido”.

 

JANO.es