Investigadores han identificado en individuos prediabéticos un biomarcador que podría ayudar a evitarles que presenten diabetes de tipo II.

La investigación fue publicada en Clinical Epigenetics y en ella se descubrió que la personas prediabéticas que se consideraban resistentes a la insulina ―que no podían responder eficazmente a la hormona insulina― también tenían alteraciones del DNA mitocondrial.

 

Los investigadores hicieron la conexión al analizar muestras de sangre obtenidas de 40 participantes que se alistaron el programa diaBEAT-it, un estudio a largo plazo realizado por múltiples investigadores del Centro de Investigación Transferible en Obesidad Fralin y financiado por una beca del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK).

Los participantes no tenían diabetes o enfermedades cardiovasculares, pero eran prediabéticos y mostraron signos de resistencia a la insulina. Las muestras de sangre revelaron que los participantes tenían menores cantidades de DNA mitocondrial con un mayor grado de metilación ―un proceso que puede modificar la expresión de genes y los números de copias mitocondriales en la células― que las personas sanas.

La mitocondria interviene en la conversión de la energía química de los alimentos en energía que las células pueden utilizar.

«Si el cuerpo es resistente a la insulina o no puede responder adecuadamente a esta hormona, podría afectar la función mitocondrial de una persona y los grados de energía en general», dijo Zhiyong Cheng, profesor asistente de nutrición humana, alimentos y ejercicio en el Colegio de Agricultura y Ciencias de la Vida y Afiliado al Instituto de Ciencias de la Vida Fralin. «Las alteraciones mitocondriales previamente se han observado en individuos obesos, pero esta es la primera vez que hemos identificado el vínculo molecular entre la resistencia a la insulina y los cambios en el DNA mitocondrial».

Cheng y su colaborador Fabio Almeida, profesor asistente de nutrición humana, alimentos y ejercicio del Colegio de Agricultura y Ciencias de la Vida y Afiliado al Instituto de Ciencias de la Vida Fralin, considera que vínculo podría ser importante para tratar a individuos prediabéticos a fin de evitar la diabetes de tipo II.

Según el NIDDK, más de 2 a 3 adultos se consideran preobesos y más de 1 de cada 3 adultos se consideran obesos. La epidemia creciente de obesidad en gran parte se atribuye al consumo excesivo de energía: tomar más calorías alimentarias que las que el cuerpo consume a través de la actividad física.

«No hay un tratamiento curativo conocido para la diabetes de tipo 2 y el diagnóstico y la intervención en etapa temprana son decisivos para evitar la enfermedad», dijo Almeida. «El descubrimiento del biomarcador en individuos prediabéticos obesos avanza nuestro conocimiento de cómo se genera la diabetes y brinda pruebas importantes para el diagnóstico y la intervención en un futuro».

 

Referencias

Louise D. Zheng et al, Insulin resistance is associated with epigenetic and genetic regulation of mitochondrial DNA in obese humans. Clinical Epigenetics, 2015; 7 (1) DOI: 10.1186/s13148-015-0093-1

Fuente: Science Daily