Esta realidad se ha puesto de manifiesto en el 59º Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), celebrado hace unos días en A Coruña. Dicho escenario fue el marco elegido para presentar el documento “Recomendaciones de vacunación para adultos y mayores”, cuyo objetivo es “aumentar las coberturas actuales de vacunación de adultos que existen en España”, ya que según insistió el presidente de la SEGG, José Antonio López Trigo, la vacunación es una de las estrategias más efectivas de las que dispone la salud pública.

Aun en los casos en los que las cepas de la vacuna y la gripe no coincidan exactamente, la efectividad de la vacuna puede ser de hasta el 50%
Y es que, en comparación con el sistema de vacunación masivo en la infancia, “con el que se han logrado altas coberturas de vacunación y logrado una disminución significativa de la morbimortalidad e incidencia de las patologías inmunoprevisibles”, las vacunaciones de adultos “no tienen el mismo apoyo ni prioridad” aunque en la mayoría de ocasiones, aseguró López Trigo, “el sistema inmune de las personas mayores está, por lo general, más debilitado”.

Así lo confirmó el secretario general de la SEGG y coordinador médico asistencial del servicio de bienestar social de la Comunidad de Madrid, Primitivo Ramos Cordero, quien destacó que, según se envejece, “aumenta el riesgo de infección” ya que, con la edad, “nuestro organismo cambia y se vuelve más débil frente a las cepas de virus, disminuye la capacidad de respuesta ante ellas y le es más difícil adquirir inmunidad, lo que conlleva que las patologías en mayores sean de mayor gravedad y peores en cuanto a calidad de vida, mortalidad y morbilidad”.

Si bien, según añadió, “no es que las personas mayores sean inmunodeficientes, sino que tienen inmunosenestencia o sistema inmune lento, que tarda en desarrollar anticuerpos frente a la gripe, una vez vacunado”.

De hecho las últimas investigaciones y estudios van por ese camino: desarrollar vacunas que hagan que esas personas con inmunosenestencia tengan una respuesta más rápida y, en vez de tardar dos o tres semanas en producir anticuerpos, lo hagan en un máximo diez días.

Frente a otras gripes más “mediáticas” y que generan confusión en la opinión pública, la gripe estacional es la que está vigente en un 98% de los casos

Asimismo, Ramos Cordero subrayó que, para la SEGG, “la gripe no es un proceso banal ya que en las personas mayores suele ir acompañada de alta morbilidad, mortalidad y complicaciones”. Y lo “lamentable es que, año tras año, sabiendo esto, las tasas vacunales no acaban de arrancar porque se ha extendido la creencia de que estas vacunas no sirven para nada o no son efectivas para todos los subtipos de virus de la enfermedad”.

No obstante, es preciso desterrar estas creencias erróneas “porque los cambios de la gripe que se vienen produciendo son menores y la vacuna es igual de efectiva en todos estos casos, aun no coincidiendo exactamente con dichas cepas y ejerce de la misma manera un papel protector”.